Un peronismo para Santa Fe

La posibilidad institucional de conducir la Cámara de Senadores y la Diputados, y su alineamiento con un proyecto nacional que se depliega a toda máquina, le presenta al peronismo santafesino la posiblidad inmejorable de reinventarse de sus cenizas para volver a gobernar la provincia en el 2015.

Trunco el sueño de volver en el 2011, es hora de lamer las heridas, dejar de lado los egos y embarcarse en un proceso de reconstrucción de la vida interna del partido y el movimiento, recoger las demandas sociales insatisfechas, y con una conducción colegiada encarar un proyecto serio y palpable para destronar al gorilismo en el 2015.

Recuperar las demandas sociales insatisfechas, traer a tierra la gestión del gobierno nacional, desmembrar la falsa letanía de que la provincia es discriminada por el la gestión de CFK, comparar palmo a palmo los logros nacionales con las estafas provinciales, desenmascarar el carácter conservador y profundamente antipopular del gobierno provincial, enfrentar los ajustes y tarifazos con decisión, y ante cada medida proponer una alternativa viable y sencilla de ser aprehendida por la sociedad.

No es fácil el camino por delante, pero con sus internas y falta de rumbo cierto el gobierno socialista hace más fácil cada paso. Para eso necesitamos reconstruir la vida interna de partido en cada localidad y departamento, darle lugar a la juventud, revalorizar el trabajo territorial, y reconstuir un movimiento sindical fisurado y falto de iniciativa global.

Para esto necesitamos un peronismo con una conducción colegiada, referenciado en la gestión de Cristina pero que contenga a todos los sectores. El hombre que se ganó por militancia y prepotencia de trabajo ese sitial es sin dudas Agustín Rossi, aunque no como líder sino como “primus inter pares”. Es el que más ha traccionado por revivir el peronismo, a pesar de algunos errores y rigideces. Pero la conducción debe ser colegiada para contener a todos y poder definir líneas de acción efectivas, a la vez que una distribución de los roles.

María Eugenia Bielsa es por derecho propio la figura pública más taquillera, la necesitamos Presidenta de Diputados, voz hacia la sociedad y espejo de gestión. Los presidentes de bloques en diputados y senadores tendrán que jugar un rol más opositor, pero a la vez permitir que el socialismo gobierne ahogándose en su propio fango. No obstruir del todo, pero siempre defender las conquistas sociales, articulando también algunas iniciativas propias para convertirlas en leyes y posteriormente en realidades.

Perotti, desde el congreso, potenciar el perfir productivo de la provincia gestionando beneficios nacionales para el desarrollo local del interior, especialmente en el norte.

Los funcionarios nacionales que desempeñan tareas en el ámbito provincial tienen también un importante rol que jugar, dejar el ostracismo y levantar la gestión para potenciar el perfil hacia la sociedad. La ANSES es tal vez el único que muestra en todos lados esa agresividad militante. El PAMI, el Banco Nación, las delegaciones de Trabajo, Interior, Migraciones, etc. lejos están de representar cabalmente el dinamismo de la gestión nacional. No pueden ser agencias de conchabo para vacaciones, es hora de militar el proyecto nacional.

Los intendentes y presidentes comunales son las canteras del futuro gobierno, coordinados y fortalecidos con el apoyo partidario serán vitales para revertir la discriminación a tantas localidades que hoy destrata el socialismo.

Paralelamente, es fundamental reelaborar un proyecto de ciudad para Rosario y Santa Fe, con gestión y desarrollo local, coordinando el trabajo en los concejos con las iniciativas provinciales. Sin reconstruir un fuerte perfil local con potencia electoral es imposible volver a la gestión provincial. El Gordo Gonzáles demostró en Villa Gobernador Gálvez que se puede revertir la derrota fortaleciendo el trabajo territorial.

Un par de líneas de trabajo para desarrollar los cuatro años siguientes con alto perfil deben ser una definición de la conducción colegiada para que todos militemos en cada ámbito: más y mejor trabajo, seguridad comunitaria y eficacia policial, planes de viviendas subsidiados a la vez que potenciar el Plan Federal, agregado de valor en origen, presencia del estado y servicios públicos decentes, puden ser algunos de ellos.

Son devaneos tal vez inútiles pero necesarios para repensarnos como fuerza política de gobierno, pero con profundas raíces sociales. Si el peronismo no recupera los vínculos con las demandas populares, no llegará a recuperar el gobierno. Dejar a los gorilas hacer lo que se les cante como hasta ahora no es la fórmula.

El 2015 es nuestro si dejamos de lado sectarismos y llevamos el reclamo social insatisfecho al nivel de iniciativas alternativas con posibilidad de convertirse en realidades ante la mayoría legislativa.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en política y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s